Psicoeducación para padres
Psychoedukation für Eltern ist die verständliche Vermittlung von Wissen über die Erkrankung des Kindes. Sie ist ein fester Baustein der Behandlung und hilft Eltern, den Alltag sicherer zu begleiten.
Índice
¿Qué significa la psicoeducación para los padres?
El término «psicoeducación» se compone de «psique» y «educación» (transmisión de conocimientos). Se refiere a que un profesional explique de forma comprensible a los padres y al niño en qué consiste una enfermedad y en qué consiste el tratamiento. De este modo, los conceptos médicos complejos se traducen a un lenguaje que las familias pueden utilizar realmente en su día a día.
Para los padres, esto significa concretamente que aprenden cómo surge el trastorno de su hijo, cuáles son los síntomas asociados, qué tratamientos existen y cómo pueden reaccionar ellos mismos de forma constructiva. No se trata de una charla que se escucha una vez y luego se olvida. La psicoeducación es un proceso que a menudo se desarrolla a lo largo de varias sesiones y en el que también hay espacio para las preguntas, las preocupaciones y las propias experiencias de los padres.
Es importante destacar la diferencia con respecto a la mera información que se encuentra en Internet: la psicoeducación adapta los conocimientos a la situación concreta de cada niño y forma parte del tratamiento, no es un sustituto del mismo.
Por qué es eficaz la psicoeducación
La psicoeducación se considera un componente bien estudiado del tratamiento de los trastornos mentales. Las guías clínicas, es decir, las recomendaciones de las sociedades científicas, la incluyen habitualmente como parte integrante del tratamiento. En la guía sobre el TDAH en la infancia y la adolescencia, se sitúa al inicio de todo tratamiento, incluso antes de que se decidan los pasos siguientes. Asimismo, en la guía sobre trastornos alimentarios, la información a las personas afectadas y a sus familiares forma parte del procedimiento recomendado.
El motivo: quien comprende lo que le ocurre al niño puede interpretar su comportamiento de otra manera y reaccionar con mayor serenidad. Un niño que «no quiere escuchar» pasa a actuar de forma comprensible, desde el punto de vista de los padres, cuando estos saben cómo funciona una dificultad para controlar los impulsos. Los estudios demuestran que la información proporcionada a los pacientes y a sus familias puede reducir las recaídas y las nuevas hospitalizaciones. Por lo tanto, la psicoeducación mejora de forma cuantificable la evolución del trastorno.
Por ello, suele formar parte de un plan más amplio, por ejemplo, dentro de una terapia multimodal, y rara vez se aplica de forma aislada.
Qué ventajas tiene esto para los padres
Los beneficios se aprecian en el día a día. Los padres suelen comentar que, tras recibir una buena psicoeducación, se sienten menos desamparados y son capaces de evaluar las situaciones con mayor rapidez.
- Menos culpa y miedo: comprender que la enfermedad no se debe a un error en la crianza supone un alivio notable.
- Reacciones más acertadas: los padres aprenden qué reacción resulta útil en una situación difícil y cuál tiende a agravar la situación.
- Mejor colaboración: quien comprende el tratamiento puede colaborar en las citas, los ejercicios y los acuerdos, en lugar de limitarse a soportarlos.
- Un lenguaje común en la familia: los padres y el niño comparten la misma visión de la enfermedad, lo que reduce las discusiones y los malentendidos.
A partir de este conocimiento suelen surgir medidas concretas. En el caso del TDAH, por ejemplo, esto da lugar a un programa de formación para padres en el que estos ponen en práctica lo aprendido. En el caso de los trastornos alimentarios, se integra en enfoques como la terapia conductual.
En qué formatos se lleva a cabo la psicoeducación
La psicoeducación puede adoptar formas muy diversas. El formato más adecuado depende de la enfermedad, la edad del niño y el centro hospitalario o la consulta.
- Sesión individual: es la forma más habitual. El terapeuta o el médico explican con calma a los padres y, en su caso, al niño, los puntos más importantes.
- Grupos para padres: varias familias aprenden juntas. El intercambio con otras personas afectadas suele suponer un alivio adicional, ya que permite darse cuenta de que no se está solo.
- Formación y cursos: programas estructurados que se desarrollan a lo largo de varias sesiones, en algunos casos con fichas de trabajo o material complementario.
- Material de consulta: los folletos o los recursos en línea contrastados complementan las sesiones, pero no las sustituyen.
A menudo se lleva a cabo en paralelo una psicoeducación específica para niños, en la que se explica, de forma adecuada a su edad, lo que le está sucediendo al niño. De este modo, al final, los padres y el niño hablan del mismo tema, cada uno a su nivel.
Cuándo y dónde pueden los padres solicitar ayuda
Lo más adecuado es que la psicoeducación comience cuando se sospeche o se haya diagnosticado una enfermedad. El primer paso es acudir al pediatra, quien, si es necesario, derivará al niño a un servicio de psiquiatría infantil y juvenil o a consultas especializadas médicas y psicoterapéuticas.
Allí, los padres recibirán información adaptada a la situación concreta de su hijo. No dude en preguntar de forma proactiva: ¿qué le pasa exactamente a mi hijo?, ¿qué podemos hacer en casa? y ¿cuáles serán los pasos del tratamiento? Los buenos profesionales se tomarán su tiempo para responder, ya que unos padres informados forman parte del tratamiento.
Un servicio de coaching o de acompañamiento a los padres, como Rückenwind, puede ayudar a los padres a comprender y contextualizar la situación, al tiempo que les alivia la carga del día a día. No obstante, la evaluación y el diagnóstico de una enfermedad mental deben recaer exclusivamente en manos de un servicio de psiquiatría infantil y juvenil (KJP) o de un especialista médico o psicoterapeuta.
Fuentes y enlaces de interés
- Guía S3 sobre el TDAH en la infancia, la adolescencia y la edad adulta (n.º de registro AWMF 028-045)
- Guía S3 sobre el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos alimentarios (n.º de registro AWMF 051-026)
- Psicoeducación: neurólogos y psiquiatras en la red
- Psicoeducación – gesundheitsinformation.de (IQWiG)
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