Los trastornos alimentarios y las redes sociales (desde la perspectiva de los padres)
Wie hängen Instagram, TikTok und Co. mit Körperbild und Essstörungen bei Jugendlichen zusammen? Der Forschungsstand für Eltern, ruhig eingeordnet, mit konkreten Schritten für den Alltag.
Índice
¿Qué relación hay entre las redes sociales y los trastornos alimentarios?
En plataformas como Instagram, TikTok o Snapchat, los jóvenes ven a diario imágenes de cuerpos que parecen delgados, tonificados e impecables. Muchas de ellas están retocadas, filtradas o cuidadosamente escenificadas. Para los jóvenes, que se encuentran en plena fase de desarrollo de su propio cuerpo y de su autoimagen, este flujo constante de imágenes ideales puede resultar agobiante.
La preocupación de muchos padres está justificada: existe una relación entre el uso intensivo de las redes sociales y una imagen corporal insatisfactoria, que puede llegar incluso a provocar trastornos alimentarios. En este sentido, es importante poner las cosas en su contexto. Las redes sociales por sí solas no provocan trastornos alimentarios. Sin embargo, pueden actuar como un factor agravante cuando se suman otros factores estresantes. Quien comprenda cómo se produce este efecto podrá acompañar mejor a su hijo o hija sin caer en el pánico.
Cómo influyen las redes sociales en la imagen corporal
Los investigadores describen principalmente tres mecanismos a través de los cuales las redes sociales influyen en la imagen corporal:
- Comparación social: los jóvenes comparan constantemente su propio aspecto con las imágenes retocadas de los demás. Estas comparaciones «al alza» con ideales inalcanzables suelen provocar insatisfacción con el propio cuerpo.
- Interiorización de los ideales de belleza: quien ve a diario cuerpos delgados y retocados, acaba percibiéndolos como algo normal y deseable. De este modo, la búsqueda de la delgadez puede afianzarse.
- Contenidos problemáticos: en las denominadas comunidades «pro-ana», las personas afectadas restan importancia a la enfermedad, intercambian consejos para adelgazar y se animan mutuamente. Este tipo de contenidos puede avivar peligrosamente una anorexia incipiente.
Estos procesos suelen desarrollarse de forma inadvertida. Una conversación abierta sobre la imagen corporal ayuda a ponerlos de manifiesto.
Lo que la investigación demuestra y lo que no
El estado actual de la investigación es inequívoco en un aspecto y cauteloso en otro. Lo que está claro es que existe una relación estadística entre el uso de plataformas con gran cantidad de imágenes y la insatisfacción con el propio cuerpo, así como los trastornos alimentarios. Un análisis de 50 estudios realizados en 17 países clasifica las redes sociales como un factor de riesgo plausible para el desarrollo de trastornos alimentarios.
La investigación se mantiene cautelosa en cuanto a la causa. Se trata de una correlación, no de una simple cadena de causa y efecto. A menudo, el efecto es bidireccional: los jóvenes con una vulnerabilidad preexistente recurren cada vez más a contenidos idealizados, lo que a su vez agrava el problema. Una autoestima estable, una imagen corporal positiva y la capacidad de analizar críticamente los contenidos de los medios de comunicación actúan como factores protectores. Las redes sociales son, por tanto, un factor entre otros muchos, no la única causa.
Cómo pueden los padres reconocer las señales de alerta
No toda preocupación por la apariencia física y la alimentación es motivo de inquietud. Los padres deben prestar atención cuando se acumulen varios indicios:
- un fuerte aislamiento en el mundo del móvil, acompañado de una creciente insatisfacción con el propio cuerpo
- críticas frecuentes a determinadas partes del cuerpo, pesarse constantemente o mirarse repetidamente en el espejo
- normas alimentarias estrictas, saltarse comidas o la renuncia repentina a grupos enteros de alimentos
- comer a escondidas o signos de bulimia nerviosa y del trastorno por atracón, como la desaparición de cantidades de comida o visitas frecuentes al baño después de comer
- Seguir a influencers del mundo del fitness o las dietas e imitar modelos a seguir extremos
La presencia de uno o varios de estos puntos no constituye por sí sola un diagnóstico. Son una señal para prestar más atención y entablar una conversación.
Qué pueden hacer concretamente los padres
Acompañar es más eficaz que prohibir. Quien bloquea el acceso por completo suele perder la perspectiva y la confianza. Estos pasos le ayudarán en el día a día:
- Muestre interés: pida a su hijo que le enseñe sus tres canales favoritos. Así comprenderá lo que ve y podrá entablar una conversación.
- Fomente la alfabetización mediática: hable sobre cómo se retocan las imágenes y cómo funciona el marketing de influencers. Esto desmitifica esa fachada perfecta.
- Preste atención a su propio lenguaje: los comentarios despectivos sobre su propio cuerpo o el de su hijo dejan huella. Reconocer las habilidades en lugar de la apariencia refuerza la autoestima.
- Fomente los descansos: los momentos que pasen juntos sin móviles y las experiencias de éxito reales lejos de la pantalla aportan equilibrio.
El objetivo no es una lucha por el control, sino que el niño sea capaz de valorar los contenidos por sí mismo y sepa que puede acudir a usted cuando tenga alguna preocupación.
Cuándo y dónde puede solicitar ayuda
Si la preocupación por el cuerpo y la alimentación ocupa un lugar cada vez más importante, si aumenta la insatisfacción o si su hijo o hija pierde peso de forma visible o se aísla, debería buscar el diálogo y solicitar ayuda. Los primeros puntos de contacto son el pediatra, los centros de asesoramiento sobre trastornos alimentarios o el servicio de psicología escolar.
Rückenwind Esta guía le acompaña a usted, como padre o madre, a lo largo de esta etapa, le ayuda a poner las cosas en perspectiva y le da seguridad a la hora de tratar con su hijo. Esta guía no puede sustituir a un diagnóstico ni a una terapia. Solo un profesional médico o psicoterapeuta puede determinar si realmente existe un trastorno alimentario; en caso de duda, debe acudir a un servicio de psiquiatría infantil y juvenil (KJP). Cuanto antes inicie este proceso de evaluación, mayores serán las posibilidades de que el comportamiento alimentario se estabilice de nuevo.
Fuentes y enlaces de interés
- ¿Fomentan las redes sociales los trastornos alimentarios? Ficha temática (Instituto Federal de Salud Pública, anteriormente BZgA)
- Las redes sociales pueden influir negativamente en la salud mental y la imagen corporal de los adolescentes (Pediatras en la red)
- Peter C., Brosius H.-B.: El papel de los medios de comunicación en la aparición, la evolución y la superación de los trastornos alimentarios. Bundesgesundheitsblatt 2021; 64(1):55–61
- Ideales de belleza en Internet: estudio y consejos para padres (klicksafe)
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