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El miedo de los padres al peso corporal (fobia al peso por empatía)

Wenn das Kind an einer Essstörung erkrankt, entwickeln manche Eltern selbst eine ständige Angst rund um Essen und Gewicht. Der Beitrag zeigt, wie diese Angst entsteht und wie Eltern sie regulieren, um dem Kind Halt zu geben.

Índice

¿En qué consiste la ansiedad de los padres respecto al peso corporal?

Cuando un niño padece un trastorno alimentario, a menudo también cambia la relación de los padres con la comida y el peso. Algunas madres y padres calculan mentalmente las calorías de cada comida. Otros entran en pánico ante la sola visión de la báscula. Los expertos hablan de «fobia al peso» cuando el miedo a ganar o perder un kilo domina la vida cotidiana. En el caso de los padres, este miedo se centra en las fluctuaciones de peso del niño: en cada gramo que marca la báscula, en cada plato que queda medio lleno. Vivir de cerca una enfermedad como la anorexia puede convertir la alimentación en un tema constante para toda la familia.

Cómo pueden los padres darse cuenta de su propio miedo

La ansiedad suele manifestarse primero en el propio comportamiento. Se revisa la nevera, se pesan a escondidas las raciones y la compra se centra únicamente en lo que el niño puede tolerar. Muchos padres modifican así sus propios hábitos alimenticios sin darse cuenta.

Síntomas típicos:

  • pensar constantemente en la próxima comida
  • alivio o desesperación, dependiendo de la cifra que marque la báscula
  • la pérdida del apetito propio, ya sea por preocupación o por remordimientos
  • cada comida familiar se convierte en una tensa prueba
  • Miedo a decir siquiera una palabra fuera de lugar sobre la figura o el peso

Esta tensión constante consume fuerzas. Puede desembocar en un profundo agotamiento si no se encuentra un equilibrio.

Por qué surge el miedo

Los padres viven la enfermedad de muy cerca. Ven cómo el cuerpo de su hijo se va adelgazando, se sientan a la mesa cuando se producen recaídas y comparten la responsabilidad del aumento de peso. Esta cercanía genera una sensación de impotencia que se plasma en cifras, ya que estas parecen más tangibles.

En el tratamiento familiar de los trastornos alimentarios, los padres asumen un papel activo durante las comidas. Esto ayuda al niño y, al mismo tiempo, traslada las preocupaciones por el peso a la vida cotidiana de los padres. Centros especializados, como el portal sobre trastornos alimentarios del BIÖG, describen que muchos familiares se sienten impotentes, desesperados y desbordados. El hecho de que los padres, en esta situación, desarrollen ellos mismos un miedo a la comida y al peso es una reacción habitual ante una situación amenazante.

Cómo pueden los padres controlar su propio miedo

Un niño percibe de inmediato la tensión de sus padres en la mesa. Unos padres tranquilos le dan seguridad al niño; por eso merece la pena trabajar en la propia ansiedad.

Lo que ayuda en el día a día

  • Compartir responsabilidades: el control del peso y el plan de comidas deben quedar en manos del equipo médico, lo que le alivia a usted de esa carga
  • mantenga sus propias comidas de forma consciente, tranquila y normal, para que el niño vea un ejemplo de relajación
  • Establecer momentos fijos en los que no se hable de comida, como dar un paseo o jugar juntos
  • Evitar las conversaciones sobre la figura y las calorías en la vida cotidiana de la familia
  • Tomarse en serio el cuidado personal: el sueño, los descansos y el contacto con otros padres

Los sentimientos de culpa son habituales en muchos padres. Expresarlos, ya sea en un grupo de autoayuda para familiares o en un centro de asesoramiento, supone un alivio. Quien logra reducir su propio miedo, conserva más fuerzas para el largo camino hacia la recuperación.

¿Cuándo y dónde solicitar ayuda?

Algunos temores van más allá de lo que los padres pueden soportar por sí solos. El insomnio prolongado, el pánico constante a la hora de comer o la sensación de no poder hacer frente a la vida cotidiana son motivos de peso para buscar ayuda.

Puntos de contacto para padres:

  • la línea de asesoramiento del portal sobre trastornos alimentarios del BIÖG
  • centros de asesoramiento y clínicas que ofrecen apoyo específico también a los familiares
  • Grupos de autoayuda para padres de niños con trastornos alimentarios
  • su propio médico de cabecera o su consulta de psicoterapia

Rückenwind acompaña a los padres de forma orientativa durante este periodo y refuerza su propia fortaleza. El diagnóstico y el tratamiento del trastorno alimentario en sí deben recaer exclusivamente en manos de un servicio de psiquiatría infantil y juvenil o de un profesional médico o psicoterapeuta especializado.

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