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Autocuidado (Self-Care)

Selbstfürsorge heißt, die eigenen Bedürfnisse nach Ruhe, Schlaf und Kontakt ernst zu nehmen. Für Eltern unter Dauerbelastung ist sie die Grundlage, um über Monate und Jahre belastbar zu bleiben.

Índice

Qué significa el autocuidado

El autocuidado consiste en ser consciente de las propias necesidades de sueño, descanso, contacto social y actividad física, y darles cabida en la vida cotidiana. En el caso de los padres de un niño con una enfermedad mental, son precisamente estas necesidades las que suelen quedar relegadas al último lugar de la lista de prioridades. La cita en la consulta, los deberes y la próxima reunión de crisis ocupan los primeros puestos.

El autocuidado no tiene mucho que ver con el egoísmo. Los portales de salud lo describen como un requisito imprescindible para poder estar ahí para el niño a largo plazo. Quien se limita a funcionar de forma permanente, en algún momento se queda sin fuerzas. Se trata de pequeños gestos regulares que protegen la propia energía. Para ello no hacen falta grandes gestos.

Por qué es tan importante en caso de esfuerzo prolongado

Los padres que se enfrentan a una carga constante sufren estrés crónico. El cuerpo permanece en estado de alerta durante largos periodos de tiempo, el sueño se ve afectado y las reservas se agotan. Los portales especializados en la gestión del estrés señalan que el estrés prolongado puede provocar enfermedades tanto físicas como psíquicas, desde trastornos del sueño y dolores de cabeza hasta síntomas depresivos.

En algunas personas, esta carga da lugar a un agotamiento profundo del que ya no es posible recuperarse en un solo fin de semana. El autocuidado entra en juego en este punto. Los periodos de descanso regulares interrumpen el estado de alerta antes de que se consolide. Los estudios sobre la prevención del agotamiento profesional han demostrado que el descanso forma parte de la rutina semanal habitual. Esperar a las vacaciones anuales no suele ser suficiente. Las pausas breves y regulares son más eficaces que las largas y esporádicas.

Cómo se plasma el autocuidado en el día a día de la familia

El cuidado personal debe encajar en una jornada ajetreada. A menudo se trata de veinte minutos, no de un fin de semana libre. En concreto, esto puede significar:

  • un breve paseo a solas antes de que el niño salga del colegio
  • una hora fija en la que el móvil, y con él el chat de la clínica, permanezcan apagados
  • hablar por teléfono una vez a la semana con una amiga o un amigo
  • una afición que sea solo para uno mismo, aunque sea solo media hora
  • una técnica de relajación, como el entrenamiento autógeno o un breve ejercicio de respiración

Lo fundamental es la regularidad. Un ritual que se realiza cada día a la misma hora tiene más posibilidades de mantenerse que un buen propósito para «algún momento». Resulta útil anotar la pausa con antelación en la agenda, igual que se haría con una cita médica.

Establecer límites y aceptar ayuda

El autocuidado implica conocer el propio límite de resistencia y actuar en consecuencia. Esto significa delegar tareas y, de vez en cuando, saber decir «no». Los expertos aconsejan expresamente a los familiares que expresen con claridad sus propios deseos y que soliciten ayuda práctica cuando la vida cotidiana se vuelva demasiado agobiante.

La ayuda puede adoptar formas muy diversas: abuelos que lleven a un hermano al deporte, un servicio de transporte a la terapia, un grupo de autoayuda para padres o una persona que ayude en las tareas domésticas. Por lo tanto, quien comparte tareas no es por ello una madre o un padre peor. Aliviar la carga a tiempo es un elemento fundamental de la prevención del agotamiento en los padres. Funciona mejor mientras aún quedan fuerzas, y no solo cuando ya no se puede más.

No es el típico cliché de un baño de espuma

En el ámbito del marketing, el autocuidado suele reducirse a baños de espuma, velas aromáticas y fines de semana de bienestar. Estas cosas pueden resultar agradables, pero no resuelven el verdadero problema del agotamiento si, al terminar, todo vuelve a recaer sobre los mismos hombros.

El autocuidado eficaz va más allá. Se pregunta qué necesidades están quedando desatendidas en ese momento y modifica de alguna forma la carga diaria. Esto incluye también tratarse con amabilidad en las etapas difíciles: la autocompasión. Condenarse a uno mismo por el agotamiento o el mal humor consume energía adicional. Por el contrario, reconocer que la situación es objetivamente difícil supone un alivio. Un fin de semana en pareja es agradable, pero no sustituye a un reparto duradero de las responsabilidades.

Cuándo el autocuidado por sí solo ya no es suficiente

El autocuidado es una medida preventiva y un apoyo, no un remedio para todas las situaciones. Existen señales de alerta en las que los pequeños descansos ya no son suficientes: un vacío interior constante, insomnio persistente a pesar del agotamiento, la sensación de no sentir ya nada o pensamientos de poner fin a la propia vida. En esos casos, es recomendable buscar ayuda médica o psicoterapéutica, en primer lugar a través de su médico de cabecera.

Rückenwind El programa «Eltern» le acompaña y le orienta para que se cuide adecuadamente. No sustituye a la psicoterapia ni al diagnóstico. Solo un servicio de psiquiatría infantil y juvenil o un especialista médico o psicoterapeuta puede determinar si el niño padece un trastorno que requiera tratamiento.

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