TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad)
ADHS ist eine neurobiologisch bedingte Störung der Selbststeuerung mit Unaufmerksamkeit, innerer Unruhe und Impulsivität. Sie beginnt im Kindesalter, ist gut behandelbar und kein Ergebnis falscher Erziehung.
Índice
¿Qué es el TDAH?
TDAH son las siglas de «trastorno por déficit de atención e hiperactividad». Se trata de un trastorno del autocontrol que comienza en la infancia y se manifiesta a lo largo de los años. En la clasificación diagnóstica internacional CIE-10 figura bajo el código F90, como parte de los trastornos hipercinéticos.
Antiguamente, a los niños con este tipo de comportamiento se les solía llamar «niños inquietos». Hoy en día se sabe que detrás de ese comportamiento se esconde un cambio en la función cerebral y no una mala intención. Los niños con TDAH tienen más dificultades para concentrarse, rara vez permanecen quietos y suelen actuar antes de pensar. Esto se nota de forma más acusada y prolongada de lo que cabría esperar para su edad, y se manifiesta en diversos ámbitos de la vida: en casa, en el colegio y al jugar con otros niños.
Un niño inquieto no padece automáticamente TDAH. Todos los niños pueden mostrarse a veces inquietos, desconcentrados o descarados. Solo cuando estas anomalías dificultan notablemente la vida cotidiana, persisten durante al menos seis meses y han comenzado antes de los doce años, se puede plantearse el diagnóstico. Además, el TDAH no siempre desaparece con la edad: en aproximadamente la mitad de los afectados, algunos síntomas siguen siendo perceptibles hasta la edad adulta.
Las tres áreas principales
Los expertos describen el TDAH a través de tres ámbitos, que pueden presentar distintos grados de gravedad.
- Falta de atención: el niño se distrae con facilidad, no oye las instrucciones, pierde objetos, olvida tareas y deja sin terminar lo que ha empezado. Algunos niños parecen tranquilos y ensimismados, por lo que pasan desapercibidos durante mucho tiempo.
- Hiperactividad: necesidad constante de moverse. El niño no para quieto, se levanta en clase, habla mucho y le cuesta mucho tranquilizarse. Más información al respecto en «hiperactividad».
- Impulsividad: el niño suelta las respuestas sin pensar, le cuesta esperar, interrumpe a los demás y actúa sin sopesar las consecuencias.
Un ejemplo de la vida cotidiana: mientras hace los deberes, el niño se levanta cada pocos minutos, de repente ha perdido el bolígrafo, no presta atención a lo que le pregunta su madre y, al cabo de diez minutos, la mitad de los deberes sigue sin hacer. Este tipo de situaciones se repiten día tras día y agotan a todos los implicados.
No todos los niños muestran estos tres aspectos con la misma intensidad. En algunos predomina la inquietud, mientras que en otros casi solo la falta de atención. Las niñas suelen pertenecer al tipo más bien tranquilo y distraído y, por ello, pasan más tiempo sin ser detectadas.
¿Qué prevalencia tiene el TDAH y cuál es su origen?
El TDAH es uno de los trastornos mentales más frecuentes en la infancia y la adolescencia. Afecta aproximadamente al cinco por ciento de los niños y jóvenes de entre seis y dieciocho años, lo que en Alemania supone alrededor de medio millón de niños y jóvenes. Los niños reciben este diagnóstico entre tres y seis veces más a menudo que las niñas.
Las causas residen en la biología del cerebro. En el TDAH, los neurotransmisores dopamina y noradrenalina, que transmiten señales entre las neuronas, no funcionan con el equilibrio habitual. Como consecuencia, las regiones cerebrales responsables de la concentración, la motivación y el control de los impulsos regulan el comportamiento de forma menos fiable. La predisposición tiene un fuerte componente hereditario: las sociedades especializadas estiman que la componente hereditaria ronda el 80 %, y en muchas familias los padres o hermanos también se ven afectados.
La educación, el consumo de medios de comunicación o el azúcar no provocan el TDAH. Las condiciones desfavorables en el ámbito familiar o escolar pueden agravar o atenuar su evolución, pero no son la causa fundamental. Esto evita que los padres se pregunten qué han hecho mal.
¿Cómo se diagnostica el TDAH?
Un diagnóstico fiable requiere tiempo y varios elementos. Un psiquiatra infantil y juvenil o un pediatra especializado habla en profundidad con los padres y con el niño, solicita que se rellenen cuestionarios tanto en casa como en el colegio y observa al niño. Es importante que los síntomas se manifiesten en diferentes situaciones y no solo en un único lugar.
No existe una prueba única que demuestre el TDAH. El diagnóstico se basa en el cuadro clínico global. Además, se comprueba si existe alguna otra explicación subyacente, como la falta de sueño, problemas de visión o audición, miedos o una situación de estrés en el entorno familiar. A menudo se suman otros aspectos, como dificultades de aprendizaje, tics o un estado de ánimo depresivo. Detectar también estos trastornos concomitantes forma parte del proceso de evaluación.
A menudo hay que esperar varios meses para conseguir una cita en el servicio de psiquiatría infantil y juvenil. Para los padres, este tiempo resulta agotador. Es recomendable inscribirse cuanto antes en la lista de espera y, al mismo tiempo, recopilar notas sobre la vida cotidiana que puedan resultar útiles durante la evaluación.
¿Qué puede ayudar?
El TDAH se puede tratar con buenos resultados, aunque, por lo general, no desaparece por completo. Se considera eficaz un enfoque multimodal que combine varios elementos y se adapte a la edad del niño.
- Información (psicoeducación): los padres y el niño comprenden qué es el TDAH y qué medidas facilitan el día a día.
- Trabajo con los padres: en la formación para padres, estos aprenden a establecer estructuras claras, normas fiables y a ofrecer elogios específicos.
- Terapia conductual: el niño practica cómo controlar la atención y frenar los impulsos; se involucra al colegio.
- Medicación: en casos de TDAH pronunciado, medicamentos como el metilfenidato pueden resultar de ayuda, normalmente a partir de la etapa de primaria y de forma complementaria a los demás componentes. La postura de los padres respecto a este paso varía mucho; encontrará más información al respecto en el apartado «Decisión sobre la medicación».
La idoneidad de cada uno de estos pilares depende del grado de gravedad, de la edad y de los problemas asociados. En los casos leves, a menudo bastan el asesoramiento y los pilares conductuales. En la vida cotidiana, resultan de gran ayuda las rutinas fijas, las tareas manejables, el ejercicio físico y un sueño suficiente. Muchos niños con TDAH presentan al mismo tiempo puntos fuertes, como el entusiasmo, la creatividad y la perseverancia en aquellas actividades que les cautivan. El tratamiento se centra precisamente en este aspecto y se basa en lo que ya funciona.
¿Cuándo y dónde solicitar ayuda?
El primer punto de contacto es el pediatra. Desde allí, el camino le llevará a un servicio de psiquiatría infantil y juvenil o a una consulta especializada en TDAH. Es recomendable concertar una cita si su hijo lleva meses sufriendo de forma evidente en el colegio, en el ámbito familiar y en su círculo de amigos, o si está creando conflictos y su vida cotidiana se ve sometida a una gran presión.
Hasta la cita, resulta útil anotar observaciones concretas: cuándo, dónde y con qué frecuencia se producen determinadas situaciones. Un servicio de orientación para padres, como Rückenwind, puede acompañarle durante este periodo, ayudarle a poner las cosas en perspectiva y darle fuerzas entre una cita y otra. El diagnóstico de TDAH y la decisión sobre el tratamiento corresponden exclusivamente a un servicio de psiquiatría infantil y juvenil o a un profesional médico o psicoterapeuta.
Fuentes y enlaces de interés
- Guía S3 sobre el TDAH en niños, adolescentes y adultos (n.º de registro AWMF 028-045)
- Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH): neurólogos y psiquiatras en la red
- ¿Qué es el TDAH? – Pediatras en la red
- Causas del TDAH – Pediatras en la red
- Portal informativo sobre el TDAH de la Red Central de TDAH (Hospital Universitario de Colonia)
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