Desacuerdo sobre el diagnóstico (cuando los padres reaccionan de forma diferente ante el diagnóstico)
Diagnose-Uneinigkeit beschreibt den Zustand, in dem zwei Elternteile dieselbe Diagnose ihres Kindes verschieden schnell und verschieden tief akzeptieren. Das belastet die Partnerschaft und erschwert eine gemeinsame Linie fürs Kind.
Índice
¿Qué significa «desacuerdo en el diagnóstico»?
La discrepancia en el diagnóstico se refiere a la situación en la que dos progenitores interpretan de forma diferente el mismo diagnóstico de su hijo y lo asimilan a ritmos distintos. Uno de los progenitores busca de inmediato terapias, citas y bibliografía. El otro pone en duda el diagnóstico o lo deja de lado. Ambos tienen buenas intenciones con respecto al niño. No obstante, se crean dos bandos bajo el mismo techo.
Desde el punto de vista técnico, este tipo de tensión familiar se recoge en la CIE-10 bajo el código Z63, correspondiente a los problemas en la familia inmediata y la pareja. El diagnóstico del propio niño no se pone en duda. La cuestión es quién lo acepta como real y cuándo, y qué consecuencias se derivan de ello. Esta fase puede durar unas pocas semanas o prolongarse durante meses.
Por qué los padres asimilan un diagnóstico de forma diferente
Tras recibir un diagnóstico, muchos padres pasan por algo parecido a una reacción de duelo. Al principio suelen aparecer la conmoción y la incredulidad; para más información, véase «El impacto del diagnóstico». Posteriormente, en algunos casos surgen la ira, la fase de negociación o el aislamiento. El ritmo varía de una persona a otra.
Una madre que cuida del niño durante el día suele detectar los síntomas antes y asimilar el diagnóstico con mayor rapidez. Un padre que comparte menos el día a día con el niño suele tardar más en asimilar la noticia. Los centros especializados señalan que los padres sufren igual de mucho por la enfermedad de su hijo, pero que les cuesta más exteriorizar sus preocupaciones. La propia trayectoria vital también influye: quien haya recibido un diagnóstico en su infancia reacciona de forma diferente a alguien para quien el tema es nuevo.
La negación actúa, en un primer momento, como una protección frente a la sobrecarga. Rara vez significa que al progenitor le sea indiferente el niño.
Cómo afecta esto a la relación
Cuando uno de los progenitores toma la iniciativa y el otro se muestra reticente, surgen los reproches. La parte más activa se siente abandonada a su suerte con los trámites, las citas médicas y las preocupaciones. La parte más reticente se siente presionada y arrollada. Ambos están agotados y, sin embargo, hablan idiomas diferentes sobre el mismo niño.
Los informes sobre la situación de las familias con niños con enfermedades crónicas describen que los conflictos entre los padres y los problemas de adaptación pueden ir en aumento a lo largo del tiempo. Una gran parte de estas parejas sufre, en ocasiones, una fuerte carga emocional. A ello se suma el día a día. Quien pasa la noche en vela y funciona durante el día tiene pocas fuerzas para mantener una conversación tranquila; véase el agotamiento.
La relación de pareja se va deteriorando. La cercanía, los momentos de descanso compartidos y la ternura son lo primero en desaparecer. Algunas parejas caen en una relación agotada, en la que cada uno se limita a cumplir con lo mínimo. Los niños perciben pronto la tensión entre sus padres y, en ocasiones, responden con síntomas propios.
Caminos hacia una postura común en lo que respecta al niño
No se puede negar que existen ritmos diferentes. Resulta útil separar la discusión sobre cuál es la forma correcta de actuar del bienestar del niño.
- Separar el tiempo de la cuestión en sí. Dar margen al progenitor más lento para que se ponga al día, pero sin posponer las citas necesarias para el niño.
- Repartir las tareas en lugar de intentar convencer. Uno se encarga de las citas médicas, el otro del colegio o de los hermanos. Las responsabilidades concretas reducen la presión de tener que estar siempre de acuerdo.
- Un horario fijo para hablar. Veinte minutos tranquilos a la semana sin el niño, sin móvil, centrándose en un solo tema y dejando que el otro termine de hablar.
- Acudir juntos a la cita. Si ambos padres están presentes en la misma consulta, ambos escuchan los mismos datos. Esto evita que uno de los padres asuma el papel de único mensajero.
Hacia el exterior, es importante mantener un discurso tranquilo y común. Antes de hablar con el niño sobre el diagnóstico, aclaren entre ustedes qué se va a decir; véase «Comunicación del diagnóstico al niño». Un niño que percibe a sus padres en desacuerdo se ve más fácilmente atrapado entre ambas partes.
¿Cuándo y dónde solicitar ayuda?
Los centros de asesoramiento familiar y educativo de Cáritas, Diakonie y organismos municipales ofrecen asesoramiento gratuito y confidencial, incluso sobre conflictos entre padres. En ellos trabajan psicólogas y profesionales del trabajo social. A través de la Conferencia Federal de Asesoramiento Educativo podrán encontrar un centro cercano, así como un servicio de asesoramiento anónimo en línea.
Si la disputa se ha apoderado por completo de la relación de pareja, la terapia de pareja puede ofrecer un entorno seguro para retomar el diálogo. En lo que respecta al día a día como padres, Rückenwind les acompaña con un enfoque de coaching a lo largo de esta fase, para que sigan siendo capaces de actuar como un equipo.
Solo un servicio de psiquiatría infantil y juvenil (KJP) o un profesional médico o psicoterapeuta puede evaluar la enfermedad de un niño y establecer un diagnóstico.
Fuentes y enlaces de interés
- Conflictos entre parejas a causa de los hijos (Manual familiar del IFP)
- Sobre la sobreprotección y la marginación. La situación de las familias con hijos con discapacidad y enfermedades crónicas (Manual familiar del IFP)
- Niño con discapacidad o enfermedad crónica (kindergesundheit-info.de, Instituto Federal de Salud Pública, BIÖG)
- Asesoramiento educativo, centros de asesoramiento educativo (Cáritas)
- Conferencia Federal de Orientación Educativa (bke)
A otras personas también les interesó…
El impacto del diagnóstico
El «choque del diagnóstico» es la intensa reacción inicial que experimentan los padres cuando a su hijo se le comunica un diagnóstico grave o inesperado. Esta reacción es normal. Se necesita tiempo para que se calme.
DiagnoseIncertidumbre diagnóstica
La «incertidumbre diagnóstica» describe la situación en la que los padres o los profesionales aún no saben con exactitud qué diagnóstico corresponde a un niño o adolescente, o si realmente se debe establecer alguno. Esto ocurre con más frecuencia de lo que muchos piensan y, a menudo, forma parte de forma totalmente normal del proceso de evaluación.
BurnoutUna relación agotada
El término «relación agotada» describe la situación en la que ambos progenitores se encuentran tan agotados que la propia relación se ve afectada por la carga constante de la vida familiar cotidiana. El amor suele seguir ahí; simplemente, ya no quedan fuerzas para cultivarlo.
BurnoutTerapia de pareja
La terapia de pareja es un proceso de diálogo guiado en el que dos miembros de una pareja trabajan en su relación con la ayuda de un profesional imparcial. Para los padres de un niño enfermo, a menudo se trata de la comunicación, de las diferentes formas de afrontar el diagnóstico y de la cuestión de cómo mantener la solidez de su relación de pareja.