Trastorno alimentario (Eating Disorder)
Eine Essstörung ist eine psychische Erkrankung, bei der das Essen und der eigene Körper das Denken beherrschen. Zu den häufigsten Formen zählen Magersucht, Bulimie und die Binge-Eating-Störung.
Índice
¿Qué es un trastorno alimentario?
Un trastorno alimentario es una enfermedad mental grave. Los hábitos alimenticios y la relación con el propio cuerpo sufren alteraciones patológicas. Los pensamientos giran casi sin cesar en torno a las calorías, el peso y la figura. Algunos niños se privan de comer durante semanas, otros pierden el control y sufren atracones, y otros se provocan el vómito a escondidas después de comer.
En Alemania, algo más del uno por ciento de la población se ve afectada. La mayoría de los casos se inician en la pubertad o en la primera etapa de la edad adulta. La anorexia suele manifestarse alrededor de los 14 años, mientras que la bulimia lo hace más bien en la adolescencia tardía. Las niñas y las mujeres jóvenes son las que reciben el diagnóstico con mayor frecuencia. Los trastornos alimentarios también se dan en niños y hombres, pero se detectan con menos frecuencia. En la clasificación médica, estos cuadros clínicos se incluyen en el grupo F50 (CIE-10).
Un trastorno alimentario es algo más que un comportamiento alimentario problemático en la pubertad. Puede causar graves daños al organismo y llegar a poner en peligro la vida. La anorexia presenta una de las tasas de mortalidad más elevadas entre los trastornos mentales de la adolescencia, ya que el bajo peso crónico afecta al corazón, al sistema circulatorio, a los huesos y al equilibrio hormonal.
Las formas más importantes
Los trastornos alimentarios se manifiestan en diversos cuadros clínicos. Las transiciones son difusas y algunas personas afectadas pasan de una forma a otra a lo largo de la evolución de la enfermedad.
- Anorexia nerviosa: bajo peso extremo debido a la privación de alimentos, a menudo acompañado de ejercicio físico excesivo y un gran temor a ganar incluso un gramo. Muchas personas afectadas se perciben a sí mismas en el espejo como demasiado gordas, a pesar de que tienen un peso claramente inferior al normal.
- Bulimia (trastorno por atracón y vómitos): atracones recurrentes, seguidos de vómitos, uso de laxantes o ayunos estrictos. Los atracones se producen en secreto y se viven con gran vergüenza. El peso suele situarse dentro de los límites normales, por lo que la enfermedad permanece oculta durante mucho tiempo.
- Trastorno por atracón: atracones alimentarios recurrentes con pérdida de control. No se compensa mediante vómitos, laxantes o ejercicio físico, por lo que a menudo se produce sobrepeso.
En el caso de los niños más pequeños, existen además formas en las que la ingesta de alimentos se restringe considerablemente por miedo o repugnancia, sin que el aspecto físico influya en ello.
Cómo pueden los padres detectar los primeros síntomas
Un trastorno alimentario suele desarrollarse de forma gradual. Los signos aislados pasan desapercibidos, pero en conjunto conforman un cuadro. Preste atención a los cambios que se produzcan a lo largo de varias semanas:
- El niño cuenta las calorías, evita grupos enteros de alimentos o, de repente, cocina de forma muy controlada para los demás, pero apenas come él mismo.
- Las comidas se convierten en motivo de discusión; el niño come solo, muy despacio o se retira al baño inmediatamente después de comer.
- Aislamiento de los amigos, estado de ánimo abatido, irritabilidad, pesarse constantemente o mirarse en el espejo.
- Síntomas físicos como sensación de frío, mareos, caída del cabello, problemas dentales o ausencia de la menstruación.
Los niños y adolescentes suelen ocultar durante mucho tiempo un trastorno alimentario y restan importancia a sus molestias. Muchos perciben inicialmente su comportamiento como un éxito y no lo consideran una enfermedad. Esta falta de conciencia de la enfermedad forma parte del cuadro clínico y no es un signo de terquedad.
Si tiene la sensación de que algo no va bien, debe tomarse en serio esa impresión, aunque el niño o la niña le asegure que todo está bien.
Cómo se desarrolla un trastorno alimentario
No existe una única causa. Los expertos hablan de un origen multifactorial: varias condiciones interactúan hasta que se manifiesta un trastorno alimentario.
Entre ellas se encuentra una predisposición hereditaria, que suele darse con mayor frecuencia en determinadas familias. Ciertos rasgos de la personalidad, como un perfeccionismo marcado, unas altas exigencias de rendimiento y una baja autoestima, aumentan el riesgo. Los cambios físicos y emocionales de la pubertad suelen actuar como factores desencadenantes. Las dietas precoces, los ideales de belleza que privilegian la delgadez y la comparación con las imágenes de las redes sociales intensifican la presión. Las experiencias traumáticas, como el acoso escolar, las rupturas sentimentales o las pérdidas, pueden ser el detonante. Los expertos consideran que la predisposición genética contribuye de manera significativa al riesgo de padecer la enfermedad, mientras que los factores desencadenantes del entorno influyen en si la enfermedad se manifiesta y cuándo lo hace.
Es importante que los padres tengan claro que un trastorno alimentario no es consecuencia de errores en la educación. Se debe a la interacción de numerosos factores sobre los que las personas, a título individual, tienen una influencia limitada.
¿Qué puede ayudar?
Los trastornos alimentarios son tratables, y muchas personas afectadas se recuperan. El núcleo del tratamiento es la psicoterapia, a menudo en forma de terapia cognitivo-conductual. Esta ayuda al niño a reaprender a gestionar la alimentación, las emociones y su propio cuerpo. A ello se suman una terapia nutricional y un control médico periódico del peso y de los valores sanguíneos.
En el caso de los niños y adolescentes con anorexia, las directrices médicas recomiendan expresamente involucrar a la familia. En la terapia familiar, los padres asumen durante un tiempo la responsabilidad de garantizar que su hijo vuelva a comer lo suficiente, y posteriormente devuelven esta tarea de forma gradual. Este enfoque les convierte a ustedes, como padres, en una parte activa del tratamiento, en lugar de dejarlos al margen. En el caso de la bulimia y el trastorno por atracón, la psicoterapia ocupa un lugar central, complementada en algunos casos con medicación. El tratamiento se lleva a cabo de forma ambulatoria, en una clínica de día o de forma hospitalaria, dependiendo de la gravedad. Las recaídas son frecuentes en el camino hacia la recuperación y pueden gestionarse con apoyo especializado.
Iniciar el tratamiento de forma temprana mejora considerablemente las perspectivas de una recuperación completa. Un trastorno alimentario que permanece sin tratar durante mucho tiempo puede consolidarse y causar daños permanentes en el organismo. Por ello, ante cualquier sospecha, merece la pena acudir cuanto antes a un especialista y no esperar demasiado.
Cuándo y dónde puede solicitar ayuda
Acuda a un especialista lo antes posible, incluso si no está seguro. Evite los reproches y las discusiones sobre calorías o peso durante las comidas, ya que esto hace que las personas afectadas se aíslen aún más. Mantenga el contacto y exprese su preocupación con calma y de forma concreta. El primer punto de contacto es el pediatra o el médico de familia, que evaluará el estado físico y derivará al paciente a los servicios adecuados. La psiquiatría infantil y juvenil (KJP) es la encargada de realizar el diagnóstico preciso.
Una vía de acceso de fácil acceso es la línea de asesoramiento sobre trastornos alimentarios de la BIÖG, en el número 0221 892031, a la que se puede llamar de forma anónima y gratuita y que le indicará los centros de referencia adecuados en su localidad.
Rückenwind Le acompaña a usted, como padre o madre, durante este periodo, le ayuda a interpretar sus observaciones y le da seguridad a la hora de tratar con su hijo. El diagnóstico y el tratamiento médico de un trastorno alimentario deben recaer exclusivamente en manos de un servicio de psiquiatría infantil y juvenil o de un profesional médico o psicoterapeuta especializado.
Fuentes y enlaces de interés
- Guía S3 sobre el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos alimentarios (n.º de registro AWMF 051-026)
- Trastornos alimentarios — Resumen (IQWiG, gesundheitsinformation.de)
- Trastornos alimentarios: información para padres y familiares (gesundheitsinformation.de)
- Portal sobre trastornos alimentarios del BIÖG (Instituto Federal de Salud Pública)
- Anorexia nerviosa — ¿Qué es la anorexia nerviosa? (Neurologos y psiquiatras en la red)
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