ADHS F90 ca. 4 Tiempo mínimo de lectura

Stimming (autoestimulación)

Stimming (Selbststimulation) meint sich wiederholende Bewegungen, Geräusche oder Sinnesreize, mit denen sich vor allem autistische Kinder und Kinder mit ADHS selbst regulieren. Meist ist es sinnvoll und beruhigend. Es ist kein Tick, den man abgewöhnen muss.

Índice

¿Qué es el «stimming»?

«Stimming» es la forma abreviada de la expresión inglesa «self-stimulating behaviour», es decir, «comportamiento autoestimulante». Se refiere a movimientos repetitivos, a menudo rítmicos, a sonidos o a estímulos sensoriales mediante los cuales una persona se autorregula. Algunos ejemplos típicos son mover los dedos, balancearse, tararear, masticar objetos o dar golpecitos con un bolígrafo.

Desde fuera, a menudo parece una actividad sin sentido. Sin embargo, a nivel interno tiene una función clara: ayuda a poner en orden las emociones y los estímulos sensoriales. Todas las personas lo hacen en cierta medida: balancear los pies en una reunión, retorcerse el pelo, masticar chicle. En el caso de los niños autistas y de los niños con TDAH, el «stimming» es simplemente más evidente, más visible y, a menudo, más importante para el equilibrio interior. En la mayoría de los casos, se trata de una estrategia útil para el niño. No es necesario intentar que lo dejen de hacer.

¿Cómo pueden los padres reconocer el «stimming»?

El «stimming» se manifiesta de formas muy diversas, dependiendo del sentido al que se dirija:

  • Movimiento: balancearse, columpiarse, dar saltitos, caminar de puntillas, girar en círculos
  • Manos: agitar o mover los dedos, a menudo delante de los ojos
  • Voz y sonidos: tararear, murmurar, repetir palabras o frases
  • El tacto y la boca: masticar, tirar de la ropa, acariciar superficies
  • Visión: observar durante mucho tiempo el agua que fluye, las ruedas que giran o las luces

Algunas formas pasan prácticamente desapercibidas en la vida cotidiana, mientras que otras son muy evidentes. A menudo, el stimming aumenta cuando un niño está nervioso, tenso, sobreestimulado o incluso eufórico. Por lo tanto, puede ser un indicio sutil de cómo se siente su hijo en ese momento.

Autismo, TDAH y autorregulación

El «stimming» es especialmente frecuente en niños con trastornos del espectro autista y TDAH, aunque también se da en otros casos. En los niños autistas puede ocupar un lugar muy importante. Los expertos describen movimientos estereotipados y repetitivos, como agitar los dedos delante de los ojos o balancearse sin moverse del sitio.

La razón radica en un procesamiento especial de los estímulos. Muchos niños perciben los estímulos con gran intensidad (hipersensibilidad), mientras que otros necesitan estímulos adicionales porque su sistema nervioso está infrestimulado. El «stimming» compensa esta situación: en caso de sobrecarga sensorial, la repetición tiene un efecto tranquilizador y protector; en caso de estimulación insuficiente, proporciona el estímulo que falta. En el TDAH, el «stimming» está estrechamente relacionado con la gran necesidad de movimiento y activación. Moverse sin parar, dar golpecitos o tararear ayudan entonces a mantenerse despierto y concentrado. En ambos casos, el «stimming» suele ser funcional y favorece la regulación emocional. Rara vez es el problema en sí mismo. A menudo es la solución que encuentra el niño para un desequilibrio interno.

¿Cuándo se convierte el «stimming» en un problema?

En la mayoría de los casos, el «stimming» es inofensivo y no debe impedirse. Sin embargo, en algunos casos conviene prestarle más atención:

  • si el niño se lesiona a sí mismo al hacerlo, por ejemplo, si se da un golpe en la cabeza, se muerde la mano o se araña la piel hasta hacerse heridas
  • si se lesiona involuntariamente a otras personas
  • cuando el niño se ve tan absorbido por ello que le resulta casi imposible aprender, dormir o relacionarse

Aun en esos casos, el objetivo no es simplemente prohibir el «stimming». Cuando los niños se ven obligados a reprimir su «stimming» de forma permanente (término técnico: «masking»), esto les exige mucho esfuerzo y, a menudo, afecta a su salud mental. Es más sensato encontrar juntos una forma segura y aceptable, en lugar de eliminar la necesidad que hay detrás.

Cómo pueden los padres abordar adecuadamente el «stimming»

No es necesario que intente eliminar el «stimming». Lo que resulta útil es adoptar una actitud tranquila y comprensiva:

  • Considere el «stimming» como una especie de lenguaje. A menudo indica que su hijo se está autorregulando en ese momento.
  • Si es necesario, reduzca los factores desencadenantes, como el ruido, la luz intensa o las aglomeraciones (sobrecarga sensorial).
  • En caso de formas de autolesión: busque junto con su hijo una alternativa segura, por ejemplo, un objeto masticable, una pelota de púas o un juguete antiestrés.
  • Proteja a su hijo de la vergüenza que pueda provocarle su entorno. El «stimming» no es nada de lo que haya que avergonzarse.
  • A través de la corregulación —es decir, su propia calma— le proporciona apoyo a su hijo.

Si no está seguro de si detrás de ese comportamiento se esconde el autismo, el TDAH u otra afección, o si se produce un «stimming» autolesivo, busque ayuda. Solo es posible obtener una evaluación y un diagnóstico fiables a través de un servicio de psiquiatría infantil y juvenil (KJP) o de un profesional médico o psicoterapeuta. «Rückenwind» le acompaña como padre o madre y se concibe como un servicio de orientación, pero no sustituye a ningún diagnóstico ni terapia.

¿Le gustaría hablar de ello con alguien?

Primera consulta gratuita