Cansancio por el tratamiento (padre o madre)
Therapiemüdigkeit meint die Erschöpfung von Eltern nach langer Behandlung ihres Kindes: viele Termine, kleine Fortschritte, wachsende Zweifel. Sie ist eine nachvollziehbare Reaktion auf eine Dauerbelastung.
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¿En qué consiste el «cansancio terapéutico» de los padres?
El «cansancio terapéutico» describe el agotamiento que sienten los padres tras muchos meses de tratamiento de su hijo. La agenda se va llenando de sesiones, desplazamientos y citas. Los avances visibles suelen ser escasos o se producen por oleadas. En algún momento surge la pregunta de si todo ese esfuerzo sigue valiendo la pena.
El término no corresponde a un diagnóstico en sí mismo. Se refiere a un estado que los centros especializados conocen bien entre los familiares de pacientes sometidos a tratamientos prolongados: la pérdida de fuerzas, las dudas y el deseo de que, por fin, vuelva la tranquilidad. En una psicoterapia se prevé una duración determinada. Las terapias de corta duración abarcan hasta 24 horas, mientras que las de larga duración suelen prolongarse entre uno y dos años. Quien lo sabe desde el principio, puede asumir más fácilmente su propio cansancio. Por lo tanto, no es raro que el tratamiento del niño se prolongue durante un largo período de tiempo, y las fuerzas de los padres se ven sometidas a una gran presión durante semanas y meses.
Cómo se dan cuenta los padres de que están agotados
El cansancio por el tratamiento rara vez se manifiesta en un solo día. Se va acumulando poco a poco. Síntomas frecuentes en los padres:
- La próxima cita se percibe como una carga, aunque resulte útil.
- Las conversaciones sobre el tratamiento provocan irritabilidad o un sentimiento de vacío.
- Disminuye la motivación para supervisar los ejercicios en casa.
- Los pensamientos giran en torno a la pregunta de cuándo terminará todo esto de una vez por todas.
- Consecuencias físicas como problemas de sueño, dolores de cabeza o tensión constante.
Este agotamiento es una reacción comprensible ante una situación de estrés que se prolonga durante meses. Los portales especializados informan de que los familiares de personas sometidas a tratamientos prolongados suelen experimentar precisamente esta mezcla de cansancio, miedo, ira y sentimientos de culpa. Es importante detectar los signos a tiempo, antes de que las fuerzas se agoten por completo.
¿Por qué la fuerza disminuye al cabo de unos meses?
Un tratamiento rara vez sigue una línea recta. En la psicoterapia, las primeras cinco horas se dedican a conocerse y a realizar una evaluación. Solo después comienza el trabajo propiamente dicho, y las mejoras se van produciendo a lo largo de semanas y meses. Algunos niños se sienten mejor desde el principio, mientras que otros necesitan muchas sesiones. Los retrocesos forman parte del proceso, y un bache temporal no significa que el tratamiento esté fracasando. Para los padres, precisamente este avance en forma de altibajos resulta difícil de sobrellevar, ya que la esperanza y la desilusión se alternan una y otra vez.
Para los padres, el cansancio tiene múltiples orígenes. La vida cotidiana debe organizarse en función de citas fijas. La tensión emocional persiste en segundo plano, incluso en los días tranquilos. A menudo falta esa sensación de éxito inmediato que recompensaría el esfuerzo. Los centros especializados señalan que, precisamente, una enfermedad de larga duración en un familiar provoca en los allegados una sensación de impotencia y la impresión de haber llegado al límite de sus fuerzas. El tratamiento actúa entonces como un andamio que estructura el día y, al mismo tiempo, les da fuerzas. A esto se suma, en muchas familias, un largo periodo de espera antes del inicio efectivo de la terapia, durante el cual la tensión ya va en aumento. Cuando por fin comienzan las sesiones, una parte de las reservas ya se ha agotado.
Cómo pueden los padres mantenerse al día
Es más fácil mantener la constancia si los padres se toman en serio su propia carga emocional. A continuación, algunas recomendaciones de los centros especializados:
- Anote los pequeños avances, aunque parezcan insignificantes. Una mañana más tranquila o una discusión menos en la mesa del comedor cuentan tanto como un gran avance.
- No asuma usted solo la responsabilidad del tratamiento. Repártense las citas entre ambos o busquen apoyo en su entorno.
- Recurrir a los centros de asesoramiento y a los grupos de autoayuda para familiares. Las asociaciones regionales ofrecen asesoramiento telefónico.
- Planificar con firmeza los propios momentos de descanso, con el mismo compromiso que las citas del niño.
El autocuidado de los padres forma parte de una terapia sostenible. Quien está descansado, acompaña con más tranquilidad. También ayuda el diálogo abierto con el profesional responsable del tratamiento: permite revisar los objetivos y adaptar el plan de tratamiento. A algunos padres les resulta útil anotar brevemente, antes de cada cita, una pregunta que deseen aclarar. De este modo, se mantiene activo el contacto con el tratamiento, sin que cada visita se reduzca a un mero trámite.
Pausas y interrupciones: aspectos a tener en cuenta
A veces surge la cuestión de si es necesario hacer una pausa o poner fin al tratamiento. Esta decisión debe tomarse en la consulta, no en un retiro en soledad. Una interrupción repentina de la terapia puede poner en peligro los avances, sobre todo cuando el tratamiento sigue dando resultados. Es más sensato abordar el propio agotamiento y aclarar conjuntamente qué es lo que el niño necesita en este momento.
Algunas preguntas que pueden orientar dicha conversación son: ¿Qué objetivos se han alcanzado? ¿Qué falta aún? ¿Sería aceptable una breve pausa acordada? Los profesionales que llevan el tratamiento evalúan la evolución y deciden cómo proceder. A menudo, basta con un acuerdo transparente para que las próximas semanas vuelvan a ser llevaderas.
Rückenwind acompaña a los padres en esta fase mediante coaching y asesoramiento. Escucha, ayuda a ordenar las ideas y les da apoyo de cara a las citas. No corresponde a ella realizar un diagnóstico ni tomar decisiones sobre el tratamiento. Esta valoración corresponde exclusivamente a un servicio de psiquiatría infantil y juvenil o a un especialista médico o psicoterapeuta.
Fuentes y enlaces de interés
- BPtK: Vías de acceso a la psicoterapia (desarrollo y duración del tratamiento)
- Neurologos y psiquiatras en la red: psicoterapia (desarrollo, sesiones de prueba, relación sólida)
- Gesundheitsinformation.de (IQWiG): ¿Cómo se trata la depresión? (Duración del tratamiento, recaídas)
- Información sobre el cáncer infantil (GPOH): Agotamiento de los padres tras un tratamiento prolongado
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