Estado de alerta constante de los padres (hipervigilancia en la vida cotidiana)
Hypervigilanz ist eine dauerhafte Alarmbereitschaft des Nervensystems. Bei Eltern belasteter Kinder bleibt der Körper in Anspannung, selbst wenn gerade nichts passiert.
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¿Qué significa «hipervigilancia»?
El término «hipervigilancia» significa «vigilancia excesiva». Se refiere a un estado en el que el sistema nervioso permanece constantemente en estado de alerta y busca continuamente posibles peligros, incluso en momentos que, en realidad, son seguros.
Para los padres de un niño con una enfermedad crónica o que sufre un gran estrés, esto suele resultar útil al principio. Por la noche, prestan atención a cualquier ruido, están atentos a los más mínimos cambios en el estado de ánimo, la respiración o el comportamiento, y están preparados para actuar en cualquier momento. Esta atención minuciosa protege al niño y resulta de gran ayuda en situaciones de crisis reales.
La dificultad surge cuando este estado ya no se desactiva. El cuerpo apenas distingue entonces entre una situación de emergencia real y una tarde tranquila. El sistema de alarma interno sigue funcionando, aunque en ese momento reine la calma. Eso es precisamente lo que describe el estado de alerta permanente de los padres.
Por qué el sistema nervioso entra en estado de alerta permanente
El cuerpo cuenta con un sistema de alarma integrado. Ante un peligro, el sistema nervioso autónomo (la parte que funciona sin que intervengamos) se pone en estado de alerta. El responsable es el sistema simpático, que nos prepara para rendir al máximo y estar listos para actuar. Su contraparte, el sistema parasimpático, se encarga de la recuperación, la digestión y el sueño.
En caso de una situación de estrés puntual, el sistema se regula por sí solo y vuelve a la normalidad. Sin embargo, ante una presión prolongada, esta pausa no se produce. El sistema simpático permanece activo, el cuerpo segrega continuamente hormonas del estrés, como la adrenalina y el cortisol, y el sistema de alarma se ajusta a un nivel basal más elevado.
De este modo, el estrés crónico mantiene al cuerpo en un estado constante de alerta, sin que pueda encontrar la paz. En el caso de los padres, se combinan la falta de sueño, la preocupación y la disponibilidad constante. Esto explica por qué la tensión persiste, aunque la mente sepa desde hace tiempo que, en ese momento, no está ocurriendo nada grave.
Cómo se dan cuenta los padres de que están en estado de alerta permanente
La hipervigilancia se manifiesta tanto en el cuerpo como en la mente. Dado que el sistema simpático predomina de forma permanente, la tensión se acumula en muchos puntos.
- A nivel físico: tensión muscular, dolores de espalda y de cabeza, taquicardia, rechinar de dientes, sueño superficial, molestias gastrointestinales e infecciones más frecuentes.
- A nivel mental: irritabilidad, nerviosismo, rumiar pensamientos, la sensación de no poder desconectar nunca del todo y dificultades para sentirse feliz o relajarse.
Si los niveles elevados de hormonas del estrés persisten, también pueden afectar al tejido nervioso y agravar los trastornos neurológicos ya existentes. Muchos padres describen que se sienten «siempre a mil» y que, incluso en los momentos de calma, siguen con la mente a mil por hora. Esta tensión constante suele desembocar en un agotamiento profundo. Estar constantemente en estado de alerta no es un signo de debilidad, sino una reacción comprensible ante una situación excepcional de larga duración.
Cómo se calma de nuevo el sistema nervioso
El sistema nervioso puede volver a regularse a la baja. El objetivo es dar espacio de forma regular al sistema parasimpático (el sistema nervioso del descanso y la relajación), para que el cuerpo pueda salir del estado de alarma.
- Respiración: respirar lentamente, haciendo hincapié en una exhalación prolongada, envía al cuerpo una señal de seguridad y reduce el pulso.
- Técnicas de relajación: la relajación muscular progresiva según Jacobson y el entrenamiento autógeno se consideran métodos bien documentados y fáciles de aprender.
- Actividad física: la práctica regular de deportes de resistencia tranquilos reduce los niveles de hormonas del estrés.
- Momentos de descanso: pequeñas pausas fijas en las que realmente no haya que hacer nada.
Lo importante es la regularidad, más que la perfección. Bastan unos pocos minutos al día para ayudar al cuerpo a reducir su nivel básico de estrés. Dado que los padres agobiados suelen ser los últimos en ocuparse de sí mismos, el autocuidado consciente constituye el núcleo de la tranquilidad. Quien desee comprender cómo se generan la seguridad y la tranquilidad en el cuerpo, encontrará en la teoría polivagal un modelo explicativo muy útil.
¿Cuándo y dónde solicitar ayuda?
No toda la tensión requiere tratamiento. Sin embargo, merece la pena analizar la situación más detenidamente si el estado de alerta constante se prolonga durante semanas, el sueño se ve afectado de forma permanente, aumentan las molestias físicas o tiene la sensación de que ya no puede desconectar en absoluto.
Los primeros puntos de contacto son el médico de cabecera, las consultas de psicoterapia y los centros de asesoramiento. La privación de sueño prolongada y la hipersensibilidad marcada deben ser evaluadas por un médico, especialmente si han sido precedidas por experiencias traumáticas.
Rückenwind «Eltern» le acompaña como servicio de coaching a su lado. Janike es trabajadora social y coach parental, y está cursando la formación para convertirse en psicoterapeuta infantil y juvenil; no realiza diagnósticos ni sustituye ningún tratamiento. La evaluación médica o psicoterapéutica de sus síntomas solo puede llevarla a cabo un profesional médico o psicoterapeuta; en caso de preguntas sobre el niño, debe dirigirse a un servicio de psiquiatría infantil y juvenil (KJP).
Fuentes y enlaces de interés
- Fundación «Gesundheitswissen»: El estrés: cómo afecta al organismo
- Fundación Alemana para el Cerebro: El estrés crónico: un factor que agrava los síntomas neurológicos
- Neurologos y psiquiatras en la red: el estrés influye en el cerebro y la psique a través del sistema inmunitario
- Centro del Dolor del Hospital Universitario de Erlangen: Encontrar la paz interior: el sistema nervioso vegetativo y la relajación
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