No satisfacer a nadie
„Keinem gerecht werden" ist das zermürbende Gefühl vieler Eltern, zwischen einem belasteten Kind, Geschwistern, Partnerschaft, Beruf und sich selbst an jeder Stelle zu wenig zu geben.
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¿Qué significa «no satisfacer a nadie»?
Un niño está enfermo, atraviesa una crisis psicológica o necesita mucho apoyo. La mayor parte de la atención, el tiempo y la energía se dedican a ello. Al mismo tiempo, el hermano o la hermana espera en el sofá, a la pareja solo se le hablan por la noche de cuestiones organizativas, en el trabajo se acumulan los correos electrónicos y las propias necesidades llevan semanas pospuestas. «No poder satisfacer a nadie» describe la sensación desgastante de no dar lo suficiente en ningún ámbito. Da igual adónde se destine la energía, en otro lugar falta. Por la noche queda la sensación de haber estado corriendo todo el día y, aun así, haber decepcionado a todos. Además, muchos padres cargan con un sentimiento de culpa que no pueden sacarse de encima a lo largo del día y que vuelve a aparecer al intentar conciliar el sueño.
En qué aspectos deben fijarse los padres en sí mismos
Esa sensación rara vez se manifiesta como un pensamiento claro. Con mayor frecuencia se manifiesta como un estado permanente en el cuerpo y en la mente.
- Un constante recuento de quién se ha quedado hoy en segundo plano.
- Irritabilidad por nimiedades, aunque los niños no tengan la culpa.
- Dar vueltas a los pensamientos por la noche, en lugar de dormir.
- La sensación de que se le necesita en todas partes a la vez y de no estar a la altura en ningún sitio.
- Alejarse de los amigos, porque de todos modos no queda tiempo.
Si esta situación se prolonga durante semanas, puede desembocar en un agotamiento profundo. El cuerpo suele reaccionar entonces con problemas para dormir, dolores de cabeza, mayor propensión a las infecciones o tensión constante. La situación se convierte en estrés sobre todo cuando se ha superado hace tiempo el propio límite de resistencia.
¿Por qué surge esta pretensión?
El deseo de satisfacer a todos no surge de la nada. Gran parte del trabajo invisible de planificación y organización en las familias, a menudo denominado «carga mental», recae sobre una sola persona, normalmente la madre. Quien tiene que pensar al mismo tiempo en la talla de los zapatos, la cita con el terapeuta y la reunión de padres, se siente responsable de todo. Si a esto se suma un niño enfermo o con problemas emocionales, esta carga aumenta de forma exponencial. Gran parte de los padres se sienten, de por sí, constantemente agotados, especialmente entre los 30 y los 45 años, cuando coinciden la vida laboral, los hijos y la seguridad económica. A ello se suman las expectativas del entorno y las propias: la madre perfecta, el compañero de trabajo fiable, la pareja atenta. Estas imágenes no encajan en una vida cotidiana marcada por un niño enfermo. La exigencia de no decepcionar a nadie crece precisamente cuando las fuerzas son más escasas.
Por qué es inalcanzable
El tiempo y las fuerzas son limitados. Un día tiene 24 horas y una persona tiene un solo cuerpo. Si un niño necesita mucha atención en ese momento, esa misma hora no se puede dedicar además al hermano, a la pareja ni al trabajo. La exigencia de satisfacer plenamente a todos al mismo tiempo supone contar con recursos que nadie tiene. Los expertos señalan que los hermanos de niños enfermos suelen quedar relegados a un segundo plano, sin que los padres lo deseen ni siquiera se den cuenta. La razón es la falta de tiempo y energía. Esto no tiene nada que ver con el cariño que se les tiene a los hijos. Para muchos padres, la sensación de descuido hacia el hermano sano es una de las partes más difíciles de este periodo. Una idea útil: los niños necesitan padres fiables que, en ocasiones, les dediquen menos atención, pero que luego vuelvan a estar ahí. «Lo suficientemente bien» es suficiente en estas fases y, al mismo tiempo, permite conservar las propias fuerzas.
Descubrir las prioridades y la autocompasión
Cuando nadie puede tenerlo todo, elegir se convierte en una tarea. Esto suena duro, pero al mismo tiempo supone un alivio.
- Determinar qué es lo que realmente importa esta semana y qué puede esperar.
- Planificar pequeños intervalos de tiempo fijos para el hermano o la hermana, aunque solo sean veinte minutos a solas.
- Delegar tareas: a la pareja, a los abuelos, a los amigos o a los servicios sociales.
- Hablar abiertamente con su pareja sobre el reparto de tareas antes de que crezca el resentimiento.
A esto se suma cómo tratarse a uno mismo. La autocrítica excesiva prolonga el estrés y activa el centro del estrés en el cerebro. Ser amable con uno mismo tranquiliza. La autocompasión significa tratarse en esta situación tal y como se trataría a una buena amiga. Forma parte del autocuidado y no debe posponerse hasta tiempos más tranquilos.
¿Cuándo y dónde solicitar ayuda?
Hay situaciones que no se pueden afrontar en solitario. Hablar con el pediatra o la pediatra es un buen primer paso, al igual que acudir a los centros de asesoramiento para familias. En caso de estrés prolongado, los Servicios Sociales pueden organizar ayudas concretas en el hogar o en el cuidado de los niños, y muchas de estas prestaciones son gratuitas. Asimismo, los grupos de autoayuda y las redes de padres, por ejemplo a través de la red «Kindernetzwerk», le permiten ponerse en contacto con otras personas que se encuentran en una situación similar. El intercambio de experiencias suele aliviar en parte la sensación de estar atravesando este periodo en solitario. Si el agotamiento, los pensamientos recurrentes o el mal humor persisten durante semanas, le resultará de ayuda recibir acompañamiento médico o psicoterapéutico para usted mismo.
Rückenwind ofrece apoyo a los padres en estas situaciones mediante coaching y asesoramiento. Esto no puede sustituir a un diagnóstico ni a la psicoterapia para su hijo. El diagnóstico de una enfermedad mental lo realiza exclusivamente un servicio de psiquiatría infantil y juvenil o un profesional médico o psicoterapeuta especializado.
Fuentes y enlaces de interés
- Guía práctica: Cuando el niño está enfermo – kindergesundheit-info.de (BIÖG)
- Si su hijo tiene una discapacidad o una enfermedad crónica – familienplanung.de (BIÖG)
- ¿Qué es el estrés? – Fundación Conocimientos sobre la Salud
- Autocompasión y autocuidado: cómo aprender a cuidarse a uno mismo (Techniker Krankenkasse)
- Sobre la sobreprotección y la marginación. La situación de los hermanos de niños con discapacidad o enfermedades crónicas – Manual para familias (IFP)
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