Trastornos de las funciones sociales en la infancia
Unter dem Schlüssel F94 fasst die ICD-10 Störungen zusammen, bei denen das soziale Verhalten eines Kindes verändert ist: selektiver Mutismus, reaktive Bindungsstörung und Bindungsstörung mit Enthemmung.
Índice
¿Qué se entiende por trastornos de las funciones sociales en la infancia?
Este término engloba varios cuadros clínicos que figuran en el catálogo de diagnósticos CIE-10 bajo el código F94. Todos ellos tienen en común que el comportamiento social del niño frente a otras personas presenta alteraciones significativas y que las anomalías se manifiestan ya en la infancia.
Se distinguen tres formas:
- Mutismo selectivo (F94.0): el niño habla con normalidad en situaciones familiares, pero guarda silencio en otras determinadas, como en la guardería o en el colegio.
- Trastorno reactivo de la vinculación (F94.1): el niño se comporta de manera contradictoria con sus figuras de referencia, alternando entre buscar cercanía y evitar el contacto, a menudo mostrándose ansioso y excesivamente cauteloso.
- Trastorno del apego con desinhibición (F94.2): el niño se acerca indiscriminadamente a adultos desconocidos y busca su cercanía sin la habitual reserva.
Esta categoría se refiere específicamente al comportamiento relacional y comunicativo, y en menor medida al desarrollo intelectual general del niño.
Cómo pueden los padres reconocer las distintas formas
En el caso del mutismo selectivo, a menudo es la guardería o el colegio donde se detecta primero el problema: el niño no dice ni una palabra allí durante semanas, mientras que en casa habla sin parar. Los especialistas hablan de un miedo a hablar que se ha consolidado. Afecta aproximadamente al 0,7-1 % de los niños que crecen en un entorno monolingüe; se sospecha que la proporción es mayor entre los niños multilingües y los refugiados. El silencio suele manifestarse en situaciones de rendimiento y, posteriormente, repercute negativamente en las calificaciones orales.
En el trastorno reactivo de la vinculación, el comportamiento hacia los padres oscila: a veces se muestra cercano, otras veces se aleja. Algunos niños reaccionan con agresividad hacia sí mismos o hacia los demás, mientras que otros se vuelven inusualmente callados. El miedo y la vigilancia constante marcan su día a día. En la forma desinhibida, falta la timidez normal ante los extraños; el niño se aferra a una persona desconocida al poco tiempo de conocerla.
Un retraimiento prolongado del niño o una ansiedad escolar notable pueden ser síntomas acompañantes, pero por sí solos no constituyen un diagnóstico.
Diferencias con respecto a la timidez, el autismo y el trauma
Muchos niños callados son simplemente tímidos. La diferencia con respecto al mutismo selectivo radica en la duración y la persistencia. Si un niño no habla en absoluto en un entorno ajeno a la familia durante más de cuatro semanas, conviene consultar a un especialista. La timidez suele desaparecer en cuanto el niño se relaja.
También es importante diferenciarlo del autismo. En el mutismo selectivo, el niño habla de forma adecuada para su edad en un entorno seguro y muestra un interés social normal; en el autismo, la comunicación se ve alterada en todas las situaciones. Los trastornos de apego surgen como reacción a las primeras experiencias de cuidado, mientras que el autismo es una particularidad profunda del desarrollo. Tras situaciones de estrés grave, un trastorno por estrés postraumático puede presentar síntomas similares. La distinción se establece mediante una evaluación psiquiátrica infantil y juvenil.
Cómo se producen estas alteraciones
En el mutismo selectivo, el silencio se considera una forma de ansiedad estrechamente relacionada con la ansiedad social. Se consideran factores de riesgo los trastornos del desarrollo del lenguaje, un carácter ansioso y sensible, el silencio en familiares cercanos y el multilingüismo. Rara vez se puede identificar un único factor desencadenante.
Ambos trastornos de apego están relacionados con las condiciones de los primeros años de vida. Suelen aparecer antes de cumplir los cinco años y están asociados a cambios frecuentes de figuras de referencia, al abandono o a un cuidado con escasa disponibilidad emocional. Es importante que los padres tengan en cuenta lo siguiente: un diagnóstico describe el comportamiento del niño, no es un juicio sobre la familia. Si un niño con trastorno reactivo del apego pasa a formar parte de un entorno fiable y empático, los patrones de reacción llamativos suelen remitir en gran medida.
¿Qué puede ayudar?
En el caso del mutismo selectivo, los especialistas recomiendan un tratamiento con múltiples enfoques. Los métodos de terapia conductual reducen el miedo a hablar poco a poco; se involucra a la guardería o al colegio, y a menudo la psicoterapia y la logopedia trabajan de forma conjunta. Cuanto antes reciba ayuda el niño, menor será el riesgo de que se desarrolle además ansiedad escolar.
En el caso de los trastornos de apego, lo fundamental es ofrecer un cuidado estable y predecible. Las figuras de referencia fijas, las rutinas fiables y las reacciones pacientes y afectuosas proporcionan al niño la seguridad que le faltó en los primeros años. Los padres y los padres de acogida reciben acompañamiento profesional en este proceso.
En casa, resulta útil lo que, de todos modos, ya es beneficioso: aliviar la presión, reconocer los pequeños avances y no obligar al niño a hablar delante de otras personas. Rückenwind «Eltern» acompaña a las familias en esta fase con un enfoque de coaching, por ejemplo, ayudándolas a ordenar sus propias observaciones antes de una cita con el especialista.
¿Cuándo y dónde solicitar ayuda?
Es recomendable consultar a un especialista si el cambio de comportamiento se prolonga durante semanas, si un niño permanece en silencio de forma constante en la guardería o en el colegio, o si su comportamiento hacia las personas de referencia resulta claramente anómalo y persistente. El primer punto de contacto suele ser la consulta del pediatra, que, en caso necesario, derivará al paciente a otros profesionales.
Janike Es trabajadora social y asesora parental, y se encuentra cursando la formación para convertirse en psicoterapeuta infantil y juvenil. No está colegiada y no realiza diagnósticos. Rückenwind Ofrece a los padres acompañamiento y asesoramiento, pero no psicoterapia ni diagnósticos. La presencia de un trastorno de las funciones sociales solo puede determinarla un servicio de psiquiatría infantil y juvenil (KJP) o un profesional médico o psicoterapeuta especializado.
Fuentes y enlaces de interés
- Directriz S1 de la AWMF sobre el mutismo electivo (F94.0), n.º de registro 028/023
- Directriz S1 de la AWMF sobre trastornos de la vinculación (F94.1, F94.2), n.º de registro 028/024
- Los niños que, en ocasiones, dejan de hablar necesitan ayuda: neurólogos y psiquiatras en la red
- Código CIE F94: Trastornos de las funciones sociales con inicio en la infancia y la adolescencia – gesund.bund.de (IQWiG)
- Código CIE F94.1: Trastorno reactivo del vínculo en la infancia – gesund.bund.de (IQWiG)
A otras personas también les interesó…
ICD-10 (International Statistical Classification of Diseases and Related Health Problems, 10th Revision)
Internationales Klassifikationssystem für Krankheiten und Gesundheitsprobleme der Weltgesundheitsorganisation (WHO)
Posttraumatische Belastungsstörung (PTBS)
Die Posttraumatische Belastungsstörung (PTBS, ICD F43.1) ist eine anhaltende psychische Reaktion nach einem oder mehreren stark bedrohlichen Ereignissen. Kinder erleben das Trauma ungewollt wieder, meiden Erinnerungen und sind ständig angespannt.
FamilieRückzug des Kindes
Rückzug bedeutet: Ein Kind zieht sich von Freunden, Familie oder Hobbys zurück. Es spricht weniger, macht weniger mit und wirkt schwerer erreichbar. Oft ist das eine normale Phase. Es kann aber auch ein Signal sein, dem Eltern in Ruhe nachgehen sollten.
FamilieSchulleistungsangst (Elternperspektive)
Schulleistungsangst ist eine ausgeprägte Angst vor schulischem Versagen, die im entscheidenden Moment das Denken blockiert. Eltern erfahren hier, woran sie sie erkennen und wie sie ihr Kind entlasten.