ADHS F90 ca. 3 Tiempo mínimo de lectura

El TDAH y la dinámica entre hermanos

ADHS eines Kindes verändert auch die Geschwisterbeziehungen. Konflikte, geteilte Aufmerksamkeit und Fairness-Fragen belasten Geschwisterkinder oft besonders.

Índice

¿Qué se entiende por TDAH y dinámica entre hermanos?

Cuando un niño padece TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad), la vida cotidiana de toda la familia se ve alterada. Por «dinámica entre hermanos» se entiende cómo evoluciona la relación entre los niños ante esta situación. A menudo, los hermanos viven numerosos conflictos, se enfrentan a una atención parental dividida y tienen la sensación de que sus propias necesidades quedan en segundo plano.

No se trata de una cuestión de buena o mala educación. El comportamiento impulsivo e inquieto supone un gran desgaste para la familia y suele generar tensiones con mayor frecuencia que en las familias sin TDAH. Los hermanos forman parte de este sistema sin que ello dependa de ellos.

Cómo pueden los padres detectar si el hermano o la hermana se ve afectado

Los hermanos de niños con TDAH suelen afirmar que las numerosas discusiones que se producen en el hogar les resultan agobiantes. Algunos reaccionan con frustración e irritabilidad, mientras que otros se retraen en silencio y se esfuerzan lo menos posible.

Posibles indicios:

  • Aislamiento: el niño pasa mucho tiempo solo y apenas expresa sus propios deseos. Más información al respecto en «Aislamiento del niño».
  • Adaptación excesiva: se comporta de manera especialmente obediente para no causar problemas adicionales.
  • Sentido de la justicia: frases frecuentes como «siempre se trata solo de él o de ella» o «eso es injusto».
  • Agotamiento: la tensión constante puede llegar a provocar un «agotamiento del hermano».

Estas reacciones son comprensibles. Demuestran que el hermano o la hermana necesita apoyo propio.

Cómo el TDAH afecta a la relación entre hermanos

En las familias con TDAH, los conflictos entre hermanos son más frecuentes. El comportamiento impulsivo e inquieto acapara gran parte de la atención de los padres. Cuando se dedica mucha energía al niño afectado, a menudo queda menos para el hermano en el día a día.

Distribución de la atención: las citas, la ayuda con los deberes y la mediación en las disputas relacionadas con el niño con TDAH ocupan gran parte del día. El hermano o la hermana percibe que sus momentos tranquilos y discretos reciben menos atención.

Conflictos: la impulsividad y los cambios bruscos de humor provocan disputas frecuentes. Los excesos se producen de forma espontánea y hieren al hermano o hermana, aunque no tengan mala intención. Véase «Rivalidad entre hermanos en situaciones de estrés».

Equidad: los niños con TDAH suelen necesitar normas diferentes y más ayuda. Para los hermanos, esto les parece rápidamente injusto, ya que esperan recibir el mismo trato.

Qué pueden hacer los padres

Los padres pueden aliviar notablemente la relación entre hermanos sin sobrecargarse ellos mismos.

  • Dedicar un tiempo fijo exclusivamente al hermano: incluso unos momentos breves pero constantes de atención exclusiva le hacen bien. El niño debe sentir que es igual de importante.
  • Evitar las comparaciones: comparar abiertamente a los niños entre sí aumenta la presión. Es mejor considerar a cada niño por separado y destacar sus puntos fuertes.
  • Explicar la equidad en lugar de imponer la igualdad: las diferentes normas pueden justificarse de forma adecuada a la edad. «Ser justo significa que cada uno reciba lo que necesita en cada momento».
  • Involucrarle según su edad: el hermano o la hermana puede ayudar, pero no debe asumir ninguna responsabilidad sobre su hermano o hermana. Demasiada responsabilidad (parentificación) supone una carga adicional.
  • Explicar el TDAH de forma comprensible: cuando los hermanos comprenden por qué se producen ciertos comportamientos, se lo toman menos a pecho.

Una formación para padres ayuda a crear estructuras claras y a emplear la atención positiva de forma específica.

¿Cuándo y dónde solicitar ayuda?

A veces, las propias fuerzas no son suficientes, y eso está bien. Es recomendable buscar ayuda profesional cuando un hermano se aísla de forma persistente, se muestra a menudo triste o irritable, se queja de dolores de estómago o problemas para dormir, o cuando las discusiones agotan a toda la familia.

Los puntos de contacto son los centros de asesoramiento educativo, la terapia familiar y los programas de autoayuda para familias con TDAH. La psicoeducación, es decir, la información clara y comprensible sobre el TDAH, se dirige expresamente también a los hermanos.

Un programa de acompañamiento como «Rückenwind» puede fortalecer a los padres en el día a día familiar, pero no sustituye a un diagnóstico. Solo un especialista en psiquiatría infantil y juvenil (KJP) o un médico psicoterapeuta puede determinar si existe un TDAH y cómo debe tratarse.

A otras personas también les interesó…

¿Le gustaría hablar de ello con alguien?

Primera consulta gratuita