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Psicoeducación

Psychoedukation heißt, verständliches Wissen über eine psychische Erkrankung und ihre Behandlung zu vermitteln. Sie ist ein eigenständiger und zugleich begleitender Baustein fast jeder Therapie.

Índice

Qué significa «psicoeducación»

La psicoeducación consiste en explicar los complejos aspectos médicos de una enfermedad mental de tal forma que las personas afectadas y sus familiares puedan comprenderlos. El término proviene del latín «educare», que significa «sacar de». Se refiere a sacar a la persona de la ignorancia y de la sensación de estar a merced de un diagnóstico.

Para los padres, el proceso suele desarrollarse de la siguiente manera: un profesional explica, en términos comprensibles, qué hay detrás del diagnóstico del niño, cómo se estructura el tratamiento, qué papel desempeñan los medicamentos o las sesiones de terapia y en qué se puede reconocer una mejoría o el inicio de una recaída. La psicoeducación no es, por tanto, una charla secundaria, sino una parte del tratamiento con un objetivo propio.

En Rückenwind hay dos artículos que profundizan en este tema: «Psicoeducación para padres» describe lo que los padres aprenden en estas conversaciones, y «Psicoeducación para niños» muestra cómo se transmite el conocimiento al niño de forma adecuada a su edad. Este artículo explica el concepto básico general.

Para qué sirve la psicoeducación

El objetivo principal es de carácter práctico: quien comprende lo que ocurre en su propia mente o en la del niño, puede afrontarlo mejor. De la bibliografía especializada y de la práctica se pueden deducir cuatro objetivos.

  • Comprender. Los padres y el niño se hacen una idea de lo que es la enfermedad y de lo que no es.
  • Alivio. La información objetiva alivia la presión derivada de la pregunta de si la familia es responsable de la situación. Este efecto suele ir de la mano del alivio que supone el diagnóstico.
  • Fiabilidad del tratamiento. Quien conoce los motivos de una terapia, tiende a seguirla con mayor constancia y la interrumpe con menos frecuencia.
  • Detectar señales de alerta tempranas. Las familias aprenden a detectar a tiempo los primeros indicios de un empeoramiento y a reaccionar con la debida antelación.

Un paciente informado puede participar en la toma de decisiones sobre el tratamiento que desea durante la consulta con el médico. Los especialistas denominan a esto «toma de decisiones compartida».

Qué formas existen

La psicoeducación se clasifica en función del grupo de participantes. La forma más adecuada depende de la enfermedad, de la edad del niño y de quién deba participar.

  • Sesiones individuales con el paciente o con familiares concretos.
  • Psicoeducación familiar: sesiones con una sola familia o con varias familias conjuntamente, a menudo de entre tres y seis pacientes junto con sus familiares.
  • Grupos: grupos formados exclusivamente por familiares, con entre ocho y quince personas; grupos formados exclusivamente por pacientes, con entre seis y doce personas; o grupos bifocales, en los que pacientes y familiares trabajan en paralelo.

La duración también varía. Algunas ofertas consisten en una única sesión, otras abarcan de dos a ocho sesiones, y otras ofrecen un acompañamiento que va desde los tres meses hasta los dos años. En el ámbito del TDAH, la psicoeducación está estrechamente vinculada a la formación de los padres y constituye allí la base del tratamiento posterior.

Lo que revelan los estudios

Existen datos concretos que avalan su eficacia, sobre todo en el tratamiento de las psicosis. En el estudio PIP de Múnich (Bäuml y colaboradores, 1996), durante el primer año tras la estancia hospitalaria, el número de pacientes que volvieron a ser ingresados se redujo aproximadamente a la mitad cuando tanto ellos como sus familiares habían participado en grupos de psicoeducación: un 21 % frente a un 38 %.

El efecto se mantuvo. A lo largo de un periodo de siete años, los pacientes que no recibieron psicoeducación pasaron, de media, aproximadamente el triple de días ingresados en el hospital que el grupo que sí recibió psicoeducación. La mayor parte de la evidencia científica procede del ámbito de los trastornos esquizofrénicos y esquizoafectivos. En el caso de otros cuadros clínicos, la psicoeducación está consolidada como un elemento fundamental en las guías clínicas. La guía S3 sobre el TDAH describe la psicoeducación como la base de todas las demás medidas psicosociales y farmacológicas.

No solo se mide la tasa de recaída. Las familias informan de una mejor comunicación, menos conflictos y una mayor satisfacción con el ambiente en el hogar.

Cuándo y dónde pueden los padres solicitar ayuda

La psicoeducación no sustituye al diagnóstico. Se pone en marcha en cuanto queda claro de qué se trata y acompaña el tratamiento a partir de ese momento. Si sospecha que su hijo necesita algo más que apoyo en el día a día, lo primero que debe hacer es acudir al pediatra, al servicio de psiquiatría infantil y juvenil (KJP) o a un especialista médico o psicoterapeuta. Allí se determinará si existe algún trastorno y de qué tipo se trata, y se ofrecerá la psicoeducación como parte de la terapia.

Rückenwind Se trata de un servicio de orientación y acompañamiento para padres. Janike es trabajadora social y orientadora parental en formación como psicoterapeuta infantil y juvenil; no está colegiada y no realiza diagnósticos. El diagnóstico y la información médica correspondiente son competencia exclusiva de un profesional colegiado o de un servicio de psiquiatría infantil y juvenil.

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