Desesperación
Verzweiflung beschreibt bei Eltern das Gefühl, in der Begleitung eines kranken Kindes mit den eigenen Kräften am Ende zu sein. Hält sie an, ist sie ein Grund, selbst Hilfe zu holen.
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A qué se refieren los padres cuando hablan de desesperación
«Desesperación» es una palabra del lenguaje cotidiano, no es una entrada en el catálogo de diagnósticos ni un código de la CIE. Los padres la utilizan cuando, al cuidar de un hijo enfermo, llegan a un punto en el que parece que ya no hay nada a lo que aferrarse. La cita está concertada, la terapia sigue su curso, la comida está servida en la mesa y, aun así, apenas se observan cambios.
En estos casos suelen surgir tres sensaciones a la vez: la impotencia («ya no sé qué hacer»), la desesperanza («esto no va a mejorar») y la sensación de haberlo intentado realmente todo. En el caso de un trastorno alimentario, esto puede significar que una madre lleve meses acompañando cada comida, anotando el peso, evitando las recaídas y, al llegar la noche, tenga la sensación de no haber avanzado ni un milímetro.
El término no dice nada sobre el carácter ni la educación. Describe un límite de resistencia al que se enfrentan muchos padres ante la enfermedad prolongada e incierta de un hijo. Algunos, además, llevan a cuestas un duelo silencioso por la vida familiar sin preocupaciones que se habían imaginado (véase «El duelo de los padres por el hijo sano»).
Cómo detectar la desesperación en usted mismo
La desesperación rara vez se limita a un simple pensamiento. Se manifiesta en el cuerpo y en la vida cotidiana.
- El sueño se vuelve superficial y el torbellino de pensamientos continúa por la noche.
- Las tareas más sencillas parecen insuperables, y le cuesta tomar decisiones.
- El umbral de irritabilidad disminuye; las lágrimas brotan más rápido o ya no brotan en absoluto.
- El contacto con los amigos se va enfriando, porque falta la fuerza para contar lo que le pasa.
Muchos padres y madres, además, se sienten culpables por el mero hecho de pensar en su propia carga emocional. Si este aislamiento se prolonga, puede derivar en soledad, aunque haya personas cerca. El agotamiento persistente también suele formar parte de este cuadro.
Una sola noche difícil no es motivo de alarma. Debe prestar atención si estas sensaciones persisten durante semanas y si ya por las mañanas se despierta con la sensación de que no va a poder afrontar el día.
¿Desesperación o ya una depresión?
La desesperación es una reacción comprensible ante una situación muy angustiosa. Su intensidad varía en función de lo que esté ocurriendo en cada momento. A menudo se alivia tras una buena consulta médica o un fin de semana tranquilo. La depresión, en el sentido médico del término, se comporta de manera diferente. Persiste, incluso cuando las circunstancias externas mejoran.
Los portales especializados describen un episodio depresivo a través de tres síntomas principales: estado de ánimo abatido, pérdida de interés y alegría, así como falta de energía acompañada de fatiga rápida. A ello se suman posibles signos acompañantes, como trastornos del sueño, problemas de concentración y sentimientos de inutilidad o culpa. Los médicos hablan de depresión cuando varios de estos síntomas persisten de forma casi continua durante al menos dos semanas.
No se trata de un límite que deba evaluar usted mismo. Si nota que el estado de ánimo sombrío cobra vida propia y persiste durante días, independientemente de lo que ocurra a su alrededor, es una señal clara de que debe acudir al médico para que le haga un diagnóstico. La depresión es tratable, y cuanto antes se aborde, menos tendrá que soportar usted por su cuenta.
Cuando ya no le quedan fuerzas: dónde puede obtener ayuda
La desesperación prolongada es un motivo para que busque ayuda para usted mismo, no solo para su hijo. El primer punto de contacto puede ser su médico de cabecera, así como una consulta de psicoterapia o un centro de asesoramiento cercano a su domicilio. Quien cuida de un niño enfermo durante meses necesita, a su vez, un lugar donde alguien le escuche.
Esto no tiene nada que ver con el egoísmo. Un niño percibe el estado de ánimo de sus padres y necesita tener a su lado a personas que aún dispongan de algo de margen. Reponer las fuerzas que se van agotando forma parte del cuidado.
Si le surgen pensamientos de no querer seguir viviendo, busque ayuda de inmediato. El servicio de asistencia telefónica está disponible las 24 horas del día y es gratuito en los números 0800 111 0 111, 0800 111 0 222 y 116 123. En una situación de emergencia grave, marque el número de emergencias 112 o acuda al centro psiquiátrico más cercano. Hablar de los pensamientos suicidas no aumenta el riesgo, sino que puede suponer un alivio.
En la sección «Línea de atención para crisis» encontrará información más detallada sobre qué número es el adecuado en cada caso y cómo se desarrolla una conversación de este tipo.
Lo que puede y lo que no puede hacer «Rückenwind»
Un acompañamiento como el que ofrece Rückenwind puede proporcionarle un espacio para ordenar sus propias experiencias, encontrar pequeños pasos que le alivien y afinar la percepción de sus límites. Janike trabaja como trabajadora social y coach para padres, y está cursando la formación para convertirse en psicoterapeuta infantil y juvenil. No está colegiada y no realiza diagnósticos.
Solo un profesional médico o psicoterapeuta puede determinar si detrás de su desesperación se esconde una depresión que requiera tratamiento. Para su hijo, el servicio de psiquiatría infantil y juvenil (KJP) es el lugar adecuado para el diagnóstico y el tratamiento. El coaching puede acompañarle en este proceso, pero no sustituye a la evaluación especializada.
Si no está seguro de por dónde empezar, el médico de cabecera suele ser el primer paso más sencillo. A partir de ahí, se podrá aclarar qué necesita su hijo y qué necesita usted mismo.
Fuentes y enlaces de interés
- Depresión: visión general (gesundheitsinformation.de, IQWiG)
- Depresión: síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento (neurologos y psiquiatras en la red)
- Riesgo de suicidio: ¿Cómo puedo ayudar? (Fundación Gesundheitswissen)
- Servicio de asistencia telefónica de Alemania (gratuito, las 24 horas del día)
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